Realización de la autopsia en caso de sospecha de ECJ, Insomnio
Familiar Fatal, y Enfermedad de Gerstmann-Sträussler-Scheinker.
De
acuerdo con las recomendaciones internacionales vigentes (OMS, Comité Asesor
Británico), este tipo de autopsia puede
ser realizada en cualquier sala de autopsias que cumpla unas condiciones
mínimas, como las recogidas para nuestro país en la Ley 29/1980, de 21 de
junio, y en el Real Decreto 18-6-1982, num 2239/1982, de desarrollo de la Ley
21 de junio de 1980 reguladora de las Autopsias Clínicas (ANEXO 1), y siempre
que se cumplan las normas de seguridad que se describen en este y otros
documentos.
En
condiciones ideales, en la realización de la autopsia participarán tres
personas: el patólogo asistido por un técnico o auxiliar, y una tercera
persona, fuera del campo de actuación, cuya función es proporcionar material y
manipular y etiquetar los contenedores. En cualquier caso, el patólogo deberá
estar asistido siempre por un técnico o auxiliar.
En
la medida de lo posible, se utilizará ropa de protección desechable, incluyendo
bata y gorro quirúrgicos, delantal, doble guante y visor facial que cubra
completamente la cabeza del operador, protegiendo ojos, nariz y boca. Se
utilizarán medios de protección de las
manos, tal como guantes de malla o resistentes al corte y al pinchazo.
Con
el fin de minimizar el riesgo de contaminación ambiental, se recomienda el uso
instrumentos, o bien desechables, o bien reutilizables dedicados exclusivamente
a estos efectos. Se recomienda la utilización de sierras manuales para evitar
la creación de partículas y aerosoles tisulares, y para facilitar su
descontaminación. Sin embargo, el uso seguro de las sierras manuales requiere
cierto grado de entrenamiento por parte del personal de autopsias. En el caso
de que se utilicen sierras eléctricas, (siempre de tipo oscilatorio), estas
deberán ser usadas en el interior de una bolsa de contención de aerosoles, a
menos que se empleen cascos ventilados con un filtro adecuado. El instrumental
y las superficies del mortuorio deberán ser descontaminadas siguiendo la Guía
de Información y Recomendaciones sobre la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob del
INSALUD (enero 1997).
El
examen post-mortem limitado a cavidad craneal en casos de EETH puede llevarse a
cabo en cualquier mortuorio. Si el examen se limita a cerebro, se dispondrá un
plástico cubierto de material absorbente y con bordes elevados por debajo de la
cabeza para asegurar la retención de restos de tejido y líquido corporales (ej,
LCR). Una vez retraído el scalp de la
forma habitual, se abre el cráneo. Tras la extracción del cerebro, se vuelve a
colocar en posición la calota, y se sutura la piel. El plástico, incluyendo
todos los restos de tejido y el líquido drenado, se retira de fuera a dentro,
formando una bolsa, se sella, y se introduce en un contenedor específico para
su envío a incineración. No se recomienda un examen post-mortem completo
(inclusión de retirada de vísceras y de médula espinal), salvo que se realice
en instalaciones especialmente dedicadas a ello.
Es
necesario señalar que la extracción del cerebro no requiere estrictamente un
nivel de contención de bioseguridad 3 (siempre que se cumplan las condiciones
establecidas previamente y se manipule lo menos posible el tejido), si bien la
manipulación del tejido fresco o congelado si requiere dicho nivel de
contención, que en la práctica se alcanza con la utilización de una cabina de
bioseguridad.